Descripción
«Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es simplemente el hecho de llorar, sino que a veces uno empieza y ya no puede parar». Esta frase de inicio tanto de la película como de la novela de Laura Esquivel en la que se basa, resume a la perfección la esencia de Como agua para chocolate: la unión inseparable de las emociones con la cocina y cómo las transmite Tita, su protagonista, a todos los que prueban sus platillos.
Esperamos que con esta lámina su magia en el arte de la cocina te acompañe y te recuerde lo mucho que influyen nuestros sentimientos en todo lo que hacemos.
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