Durante algunas generaciones, niños de todo el mundo hemos crecido viendo películas de animación. En la década en la que nací, la de los 90, los clásicos de Disney era lo que se llevaba, lo que más gustaba a los niños, y yo, reconozco que a día de hoy, aún disfruto como aquel niño de 7 años que veía El Rey León, Blancanieves y los Siete Enanitos o Peter Pan, la cual era mi favorita.

The Walt Disney Company sigue teniendo esa esencia con la que lleva conquistando a niños y adultos desde 1923. El entretenimiento sigue siendo la base de esta compañía, aunque, no obstante, desde hace unos años, Disney ha ido mucho más allá. Ahora, además de tener los derechos de gigantes como Marvel o LucasArts, también ha aumentado su merchandising en todo tipo de productos.

Hemos tenido el placer de asistir a Disney Open House, donde nos han mostrado piezas de lo más innovadoras en un mercado en el que la marca Disney lleva años: el mundo de la moda. El estampado de personajes de Disney es algo que siempre se lleva, no pasa de moda por muchos años que trascurran, y por eso, grandes diseñadores y marcas como Givenchy, Castelbajac, Hilfiger, Dolce & Gabbana, Forever 21, Comme Des Garçons y algunas otras han elegido a estos míticos personajes como Bambi, Minnie, Mickey, Donald, para crear nuevos diseños de lo más chic.

Como siempre, la moda es para todos los gustos, por eso, podemos encontrar a nuestros personajes Disney favoritos en prendas más asequibles, y a la que podremos dar, quizás, más uso. Sport Leisure, Street Denim, Contemporary Smart, Pop Street… Son sólo unos pocos de los estilos en los que la marca del ratón está presente. Ya no sólo con sus clásicos Mickey o Minnie, sino también con nuevos personajes icónicos como Iron Man, Maléfica, Darth Vader, o incluso Violetta, Princesa Sofía y Cars para los más pequeños de la casa.

En definitiva, el Disney Open House ha sido una experiencia enriquecedora, que nos ha abierto los ojos en el aspecto de que Disney está mucho más presente en nuestras vidas de lo que nos imaginamos. Nunca viene mal sacar nuestro lado más freak, y añadir a nuestro armario prendas que se inspiran y recuerdan a nuestra juventud, y de esa forma, llevar encima la magia que Walt Disney nos ha hecho sentir con muchas de sus películas, desde 1923 hasta el día de hoy.