Cada cierto tiempo, podemos ver desde la tierra ese fenómeno luminoso llamado meteoro, aunque es más común llamarlo estrella fugaz. Ahora, las estrellas fugaces no solo recorren el cielo, sino que también hacen lo mismo en la cartelera. Bajo la misma estrella es uno de esos fenómenos que ocurren cada cierto tiempo. No es un avión que atraviesa el cielo, no es una estrella común de cualquier constelación. Es algo efímero, como la vida, como ese día a día que vivimos las personas pensando que puede ser el último.
Bajo la misma estrella es un regalo de esos que la literatura y el cine se hacen mutuamente, y eso no ocurre muy a menudo. Josh Boone dirige la adaptación al cine de la exitosa novela homónima de John Green. Lo hace de una forma fiel y aguerrida al espíritu del libro, y eso, se nota mucho en la película.
Bien es verdad que yo soy de la opinión de que adaptar una novela al cine es imposible, pero Boone escoge lo que realmente es importante. Dejándose algún detalle por el camino eso sí, aunque eso no influye para contentar al público que tanto emocionó John Green. De acuerdo con lo que dijo Shailene Woodley: “No es ñoña, no es una bazofia de Nicholas Sparks”.
Bajo la misma estrella dista mucho con la típica película empalagosa y lacrimosa, que utiliza la enfermedad y la tristeza hasta la saciedad, y que gira alrededor de la muerte y sus penalidades. No es esa película de domingo por la tarde. Celebra la vida, aunque sea una vida con dolor. Es una historia que no busca la compasión, ni tampoco manipular al espectador. Es obvio que provocará lloreras y llantinas, pero de manera natural.
Es excelente porque la novela y la historia que cuenta lo es. Repleta de calidez y sencillez. Hacía años que no veía una combinación tan buena de dramatismo y amor, acompañada de un extra de optimismo que se percibe de una manera agradable e inteligente. Además, cuenta con una pareja de actores adolescentes que se compenetran muy bien, Shailene Woodley y Ansel Elgort. Ambos recrean a Hazel Grace Lancaster y a Augustus “Gus” Waters respectivamente.
Es muy reconfortante como Woodley se perfila como una gran actriz, como el futuro del cine de Hollywood. Además, la pareja Shailene-Ansel ya habían coincidido en Divergente, la nueva franquicia adolescente. Altamente recomendable. Sorprenderá a todos aquellos que presumen de no sentir ni padecer ante este género, y deleitará a todos aquellos que aspiren a más que El diario de Noa.