
El protagonista de Hit Man. Asesino por casualidad es un aparentemente sencillo y aburrido profesor de filosofía que, en sus ratos libres, colabora con la policía para pillar a personas que pretenden contratar a un sicario para quitarse de en medio a una pareja infiel, un mal jefe o una madre controladora. Si bien en un inicio permanecía en la sombra del interior de una furgoneta, en uno de los trabajos se ve obligado de manera improvisada a fingir ser ese falso sicario, con la sorpresa posterior de descubrir que parece haber nacido para ello.
Así, le cojo el gusto a eso de ponerse en el papel del tipo malo y empieza a convertirse en un experto, creando un personaje personalizado en cada caso de «cliente» en busca de asesino, pensando en sicario perfecto para su perfil. Las cosas no podían irle mejor, hasta que conoce a una joven que intenta librarse de un marido maltratador. En vez de incriminarle, decide ayudarle y darle una oportunidad.

Hit Man. Asesino por casualidad está llena de situaciones divertidas con los tópicos de la comedia negra, recordando en ocasiones al estilo de la serie Barry. La química entre los actores protagonistas, un Glen Powell (Top Gun: Maverick) que se desenvuelve de maravilla en la comedia y una Adria Arjona (Andor) que derrocha seducción, mantiene el buen ritmo de la película.
Lo más importante del nuevo trabajo de Richard Linklater (Boyhood) es que logra entretener a su público en todo momento, con un estilo tan claramente comercial (en el buen sentido) que hace que nos olvidemos de que está inspirada en hechos reales. Una de esas películas para disfrutar con un buen bol de palomitas.
Hey people!!!!!
Good mood and good luck to everyone!!!!!