16 años después del estreno de Los extraños de Bryan Bertino, llega a nuestras carteleras veraniegas este reboot, de la mano de Renny Harlin. El director es todo un veterano de la acción y las emociones fuertes, con películas como La jungla 2: Alerta roja, La isla de las cabezas cortadas o Deep Blue Sea, entre muchas otras. Con Strangers: Capítulo 1, se atreve a reversionar uno de los thrillers de terror más inquietantes de la década de los 2000, sobre todo teniendo en cuenta que está basado en hechos reales.

Los que os encogisteis de miedo con la original, ya sabéis de qué va la historia. Como buen reboot, los cambios sobre el guion son mínimos, más bien es evidente que pretende mantener su estilo y sello de identidad. Para los que esta historia os pille de nuevas, siendo simples, podríamos resumir el argumento en la típica película en la que una joven y feliz pareja se encuentra acorralada por un trío de psicópatas, que dedicará toda la noche a intentar torturarles y matarles. Pero, como ocurría con la obra de Bertino, algo tienen esas máscaras que consiguen inquietarnos más de lo habitual y hacen que no sea «una más».

Uno de los mayores aciertos de Strangers: Capítulo 1 seguramente sea que esta entrega nos lleva a empatizar más con las circunstancias de los protagonistas. La casa en la tienen lugar los hechos ya no es la segunda residencia de una familia adinerada, sino que se trata de una cabaña alquilada por emergencia en Airbnb (se os quitarán las ganas de optar por una casa/piso turístico en vuestro próximo viaje, os lo aseguro). Así es como nos introduce la idea de que esos podríamos ser nosotros. Porque, de hecho, tal y como señala con datos reales, se producen decenas de miles de crímenes intencionados al año, solamente en Estados Unidos.

Hay que reconocerle a Harlin que consigue acercarse a ese terror tan claustrofóbico y agobiante que provocaba Los extraños. A pesar de ello, y aunque garantiza una buena dosis de sustos y sobresaltos en la butaca, da la sensación de haberse quedado a medio camino entre la historia que hemos visto cientos de veces y esa película que siempre recuerdas y logra marcarte, en el caso del género, por haberte hecho sufrir y disfrutar a partes iguales.

Una buena opción para aquellos que vayan a verla sin grandes expectativas, buscando únicamente una hora y media de entretenimiento (y mucho mal rollo). Pero aquellos que esperen revivir el nivel de tensión y angustia que sufrieron con la película de 2008 es posible que se lleven una decepción.

Strangers: Capítulo 1, a diferencia de la original, que tuvo secuela como consecuencia de su éxito, parte de la base de que se trata de una trilogía y, por lo tanto, la vemos siendo plenamente conscientes de que la historia, desgraciadamente para los inocentes, continuará.