Truman

Este fin de semana llega a nuestras pantallas la última película de Cesc Gay, Truman, la ya alabada en el Festival de San Sebastián, por la que Ricardo Darín y Javier Cámara se alzaron ex aequo la Concha de Plata a Mejor Interpretación Masculina.

No queremos hacer mucho spoiler, porque lo mejor es sumergirse en este viaje que nos plantea el director y también guionista de la cinta junto a Tomás Aragay. Pero os adelantamos un poco: dos amigos de la infancia, Julián y Tomás, se reúnen tras muchos años separados. Sin embargo, no es una cita normal, este encuentro podría ser su último adiós, por lo que deciden pasar una semana inolvidable.

Truman

Truman no es un drama corriente, y mucho menos morboso. Habla de la muerte, sí, pero para mí, más que eso, habla de la vida. Es verdad que te pasas media película con un nudo en la garganta, y a veces puedes soltar alguna lagrimilla, sin embargo, también ríes –y bastante-, con muchas de la situaciones que viven nuestros personajes, pues el guión está perfectamente confeccionado para trasladarte un extraño sentimiento de vitalidad. Digo extraño porque siempre está envuelto por la nostalgia, ya que en los quince primeros minutos de la cinta te han desvelado “el pastel”, e intuyes cómo va a terminar. Esto podría parecer contraproducente, y sin embargo, Cesc Gay y Tomás Aragay han sabido darle la vuelta y jugar con ello de manera muy positiva.

Hablando de interpretaciones, tenemos que decir que nuestros protagonistas están arropados por muchos actores que se han prestado a rodar una escena, o dos como mucho, sin saber muy bien dónde se metían ni cuál era su función en la historia, ya que no se les dio el guión completo. Todos ellos son un puente para Julián –Ricardo Darín-, pues necesita que alguien se ocupe de su perro Truman.

Truman

Destacaría a Nathalie Poza, Susi Sánchez y Eduard Fernández, que han hecho un trabajo de generosidad y actuación muy bueno, aunque todos los que aparecen, se merecen una mención, pues Truman es una película de actores en la que cada uno brilla cuando tiene que brillar. Incluso el perro que los acompaña. Si nos ha sorprendido alguien, ha sido la argentina Dolores Fonzi, que interpreta a la prima de Julián. Se trata de su primer papel en España, y espero que no el último, porque todo en ella es verdad, estemos o no de acuerdo con su personaje, en ningún momento nos saca de la historia.

Y ahora sí, al grano. Darín y Cámara, Cámara y Darín, uno de los mejores tándems hasta ahora vistos en la gran pantalla, todo en ellos es química pura. Ricardo nos tiene acostumbrados a interpretaciones diez, y aquí no defrauda. Es increíble el talento que posee, y nos hace disfrutar –y sufrir- con su Julián. Pero, personalmente Cámara, a pesar de estar ambos muy arriba y sin destacar uno por encima del otro, se ha superado a sí mismo.

Truman

Hay miradas y miradas, y Javier le pone ojos a un Tomás, capaces de desgarrarnos. Estos dos nombres van a dar mucha guerra en los Goya, tiempo al tiempo, pero tienen todas las papeletas, y no es de extrañar, ya que se alzaron muy merecidamente con la Concha de Plata, tal y como les ocurrió a Arévalo y Gutiérrez hace un año. Además, son el alma y corazón de Truman.

Así que no dudéis en visitar las salas estos días, y más ahora que se acerca la fiesta del cine. Llorareis, pero sobre todo, saldréis amando más la vida si cabe.