Este mes de noviembre vuelve a las carteleras de nuestras salas otra magnífica película francesa. Su nombre es En la casa, y créanme cuando les digo que es una auténtica obra maestra. Después de verla se te vienen un montón de adjetivos a la cabeza para calificarla, y todos se quedan cortos. Es un film lleno de intriga y giros inesperados, que nos relata un juego de manipulación que surge entre un alumno y su profesor. El argumento goza de una simpleza agradable, con una historia que llega a todo el mundo, dejándonos eso sí alguna que otra sorpresa.

¿A qué genero pertenece En la casa? Pues en realidad en mi opinión pertenece a muchos a la vez. Tiene aires de thriller de intriga, así como de comedia negra. El drama se pasea a sus anchas durante los 105 minutos de duración, y la influencia social está más que a la vista. En cualquier caso se trata de una genialidad que ha surgido de la adaptación de una obra de teatro española titulada El chico de la última fila de Juan Mayorga. El encargado de dicha adaptación de guión y de la dirección de la película no es otro que François Ozon, cineasta francés conocido por títulos como 8 mujeres, Swimming Pool o Potiche. La influencia de Ozon en En la casa es clave en todo momento, pues es un director que se caracteriza por darle ese punto de erotismo, sátira e ironía a cualquier historia.

Una de las cosas que más me ha sorprendido para bien de la película es su sencillo reparto. No hay demasiados personajes, sin embargo cada uno de ellos cobra una importancia enorme a lo largo de la historia, así que podemos decir que cada uno de ellos es imprescindibles. Además, hay actores con caché. Kristin Scott-Thomas y Fabrice Luchini forman la pareja de actores con más trayectoria y experiencia de la película. Ambos poseen unos roles espléndidos.

La actriz Emanuelle Seigner también desempeña un personaje muy complejo y que nos muestra sólo una pequeña parte de sí mismo. Sin embargo, si tuviera que elegir una interpretación entre todas me quedaría con la del actor protagonista. Ernst Umhauer apenas tenía experiencia en el cine y sin embargo François Ozon le otorga el regalo de encarnar a Claude, un joven que es una caja de sorpresas y que nos dejará dudando acerca de sus intenciones. En resumidas cuentas, tiene todo lo que necesita en cuanto a la eficacia de sus actores se refiere.

No me cabe duda de que En la casa dejará huella en taquilla, ya que confío en que la gente vaya a verla por lo entusiasta de su guión y su narrativa. Premiada en el Festival de San Sebastián con la Concha de Oro a mejor película y con el Premio del jurado a mejor guión, llega a nuestros cines el 9 de noviembre.