La vida es cine tuvo la oportunidad de entrevistar a Javier Pereira. Un actor que lleva en este mundo de la interpretación desde bien joven, pues su debut en una serie de televisión lo hizo con 15 años en Señor Alcalde y desde entonces no ha parado. Recién cumplidos los 32 y con una carrera en la que destacan largometrajes como Tu vida en 65 minutos y otros papeles en obras de teatro o series de televisión, acaba de estrenar Stockholm, la última película del director Rodrigo Sorogoyen con el que ya trabajó en 8 citas.
Pregunta.- Tengo entendido que cuando surgió la idea de este proyecto hace unos años se trataba de un cortometraje en lugar de una película, pero que tú ya estabas involucrado desde el comienzo. ¿Qué es lo que te llamó la atención para aceptar el proyecto, y como viviste el cambio de cortometraje a película?
Respuesta.- Pues cuando me comentó el director que además es amigo la historia en sí, me atrajo bastante y me metí de cabeza porque creo que era muy bonito reflejar cómo nos relacionamos muchas personas hoy en día. Y cuando pasó del corto al largo mucho mejor porque era una película y los personajes se podían desarrollar en vez de en quince minutos en noventa minutos, con lo cual era un mayor reto para nosotros interpretarlos así que encantados, y cuando ya me dio la primera versión de la película dije: vamos a por ello. Por eso me metí a ayudar también para ver cómo hacíamos la película porque había que hacerla.
P.-Anteriormente tú ya habías trabajado con el director en 8 citas. ¿Alguna diferencia de 8 citas a esta con el director?
R.- No, con él no porque siempre nos hemos entendido bien. Él es muy buen director de actores, sabe manejar a cada actor según es para sacar lo mejor de él y tiene muy buena mano izquierda. Las únicas diferencias pues que lo otro era una peli grande y esto es una peli muy pequeñita.
P.-Claro, contabais con poco presupuesto y un equipo muy reducido… supongo que la relación con ese equipo habrá sido más familiar que a lo mejor en otros trabajos ¿no?
R.-Sí sí, totalmente porque casi todos los jefes de equipo y las personas que trabajaban eran o conocidos o muy cercanos, con lo cual se creó una buena energía entre todos que sin cobrar ninguno queríamos lo mejor para esta película y darle todo lo mejor que tenemos cada uno porque confiábamos muchísimo en ella y eso es lo importante, que todo el equipo esté unido. Luego en las películas al final se nota si ha habido buen rollo y si todos estaban a favor.
P.-Bueno, y con tu compañera Aura Garrido, que ya has dicho que no la conocías mucho antes de este proyecto. ¿Cómo ha sido trabajar con ella?
R.-También muy bien la verdad. En esta película si los dos actores no se hubieran entendido mucho habría una desconexión y al final el espectador desconectaría también. Lo bueno es que yo creo que somos dos actores que trabajamos de la misma manera y estilo y nos hemos entendido muy bien. Era muy bonito jugar, para mí era un partido de tenis: yo te tiro esto, tú ahora me tiras esto. Y cada uno intentaba ganar y conseguir lo que quería, cumplir su deseo. También en esta película ayudaba que no nos conociéramos porque al fin y al cabo de eso trata, de dos desconocidos que se van a descubrir. Es decir, nos vino bien por una parte.
P.-Porque vosotros sois como los pilares que sujetan toda la película en la pantalla. Y bueno, sentiríais un poco de responsabilidad de saber que el público os está viendo todo el rato.
R.-Totalmente. Ese era el miedo: que estuvieran 90 minutos viendo nuestra cara y que se puedan aburrir o desconectar. Pero bueno, la verdad es que también era bonito estar los dos ahí y aguantar el tiro.
P.-Aparte contabais con muy poco tiempo e ibais contra reloj ¿Cómo llevasteis trabajar a esa velocidad?
R.-La verdad que muy estresante y había que estar concentrado para no fallar. Porque al ser solo en doce días imagínate que un día vas y te duele la cabeza o tienes un mal día, te cargas muchos minutos de película. Con lo cual había que estar muy concentrados, recordar lo que se había ensayado e intentar hacerlo lo mejor posible ese día que llegaba.
P.-Vuestros personajes son muy complejos, quizá se profundiza más en el de Aura por la enfermedad que tiene, pero después de ver la película uno se da cuenta de que el tuyo también tiene lo suyo.
R.-Yo creo que sí, que el mío también tiene lo suyo completamente, yo creo que tiene que mostrar más cosas de su personaje para que luego se entienda el final que tiene pero, si te paras luego a pensarlo te va dejando pistas de que tampoco es un chico muy normal, nadie que esté muy bien puede cambiar tanto en un solo día. Y al final ves su casa lo ordenada que la tiene, los jerseys por colores, todo guardadito y dices: hostias este es un tío muy maniático que por las mañanas en su casa quiere estar solo. Ves que le pasan cosas y que a lo mejor tiene una incapacidad de amar, que le encantaría tener pareja o abrirse y a lo mejor como no puede las trata así, fríamente.
P.-¿Cómo trabajaste tú ese aspecto, miraste alguna otra película?
R.-Sí, además de hacer un cambio de registro un poco de los otros personajes que yo había hecho antes, en este un poco más maduro y también más cabrón que nunca me habían ofrecido, me fijé en películas como: Drive, que son personajes que tienen cosas en común con este. Luego también me fijé en algún amigo que podía coger o rescatar detalles. Así que entre muchas cosas.
P.- ¿Qué es lo que más destacarías de tu personaje para bien y para mal?
R.- Para bien y para mal… Bueno, yo le defendería en que no es el malo, él intenta hacer las cosas lo mejor que puede y al final todo el mundo tiene cosas buenas y cosas malas y a lo mejor es que él no las sabe gestionar todavía. Y las cosas buenas pues luego que al final también es un tío entrañable, divertido que tiene algo que empatiza y al final la chica también le gusta y se enamora. Lo único que no sea tan capullo.
P.-Por esa línea… ¿Con qué escena te quedarías y cuál te gusta menos o te costó más grabar?
R.-Para mí mi escena favorita es la de las llaves. La escena que vuelve y en la habitación están ahí ocho minutos discutiendo sin cortar, es un plano secuencia, la cámara está fuera y casi es una escena teatral de ocho minutos. A mí esa es la que más me gusta por la intensidad que tienen los dos personajes y cómo llegan al momento definitivo. Llegan los dos ahí a la pelea a ver quién gana.
P.-¿Y la que más te costó grabar?
R.-Las de calle me costaron. Hacía frío, eran muy largas, había ruidos, a veces había que cortar, que si pasaba la policía… Costaban más porque también pasaban cosas externas y además costaba vocalizar.
P.- Además es que la mayoría de la película son escenas secuencia muy largas. En tan poco tiempo, tanto diálogo, la cámara parada y vosotros dos…
R.- Teníamos muchísimo diálogo. Yo creo que es la película con más diálogo, he hecho otras películas de protagonista pero nunca los personajes hablan tanto como en esta película con lo cual era un reto completamente. Vamos a estar concentrados porque las escenas son muy largas.
P.- Desde que estrenasteis en el Festival de Málaga habéis proyectado ya varias veces la película y normalmente las críticas suelen ser buenas, la gente sale contenta o por lo menos hablando mucho sobre la película. Y además ganasteis algunos premios en el festival. ¿Qué tal, cómo lo lleváis?
R.-Pues encantados, la verdad que fue una sorpresa lo de Málaga. Ir y a competir a sección oficial siendo una peli tan pequeña ya nos supuso una alegría y una sorpresa y cuando encima ganamos tantos premios, imagínate. Con películas más grandes y más dinero conseguir tantos premios, maravilloso. Y la verdad es que nos está trayendo cosas buenas.
Mucha gente o un porcentaje muy alto de la gente que va la película sale con buen sabor de boca, te puede gustar más o menos pero salen con la media para arriba y eso es muy gratificante y muy bonito. Yo creo que si la aguantan en cines va a ver buen boca a boca.
P.-¿En cuántas salas vais a proyectar?
R.-Se estrena en quince salas en España. Aquí en Madrid tres. Y a ver qué tal va, pero yo creo que es una película que la gente va a recomendar.
P.-Entonces no tienes miedo al estreno…
R.-No, es que también ya está fuera de nuestro alcance, no puedes influenciar a la gente para que vaya. Nosotros hemos hecho nuestro trabajo lo mejor que hemos podido y ahora el estreno es soltarla y que vuele ella sola, ojalá vuele lo mejor posible. Y a lo mejor en cines funciona normal pero yo creo que luego es una película que en DVD en Filmin o en internet, la gente joven la va a oír hablar va a querer verla, se va a crear una curiosidad y yo creo que es una peli que la gente va a decir: Ah, Estocolmo. Se va a acordar porque parece una película diferente, no es una película que se te olvida y eso es bonito.
P.-Después de ver la película ya terminada, todo el trabajo plasmado ¿tienes alguna espinita con alguna escena que piensas que podrías haber hecho mejor o de forma diferente?
R.-Bueno, tengo alguna frase, una o dos que digo pues podría haber encontrado otra manera de decirla. Pero casos puntuales, no me suelo autocastigar demasiado, soy muy exigente mientras lo estoy haciendo pero una vez hecho ya es: he dado todo lo que he podido. Sí intento ver para otra vez mejorar un poquito pero no me suelo castigar excesivamente.
P.-Cuéntanos los proyectos que tienes entre manos. Sabemos que tienes alguna película por estrenar y que estás en una obra de teatro.
R.-Pues lo sabes todo muy bien. Sí tengo dos películas por estrenar que son Anochece en la India y Serie Z y luego estoy haciendo una obra de David Mamet de gira por España y de momento eso es lo más cercano seguro que tengo.
P.-Perversiones sexuales en Chicago…
R.-Sí, justo. Ahora nos vamos a Sevilla.
P.-Y para terminar ya, ¿cómo describirías tu Stockholm para que la gente fuese a verla? ¿Qué dirías de ella?
R.-Que es una película diferente que te va a hacer sentir muy identificado y que merece la pena completamente y lo digo objetivamente aunque yo participe en la película. Creo que solo por la cantidad gente que le ha gustado creo que va a gustar.
Muchas gracias a Javier Pereira. Desde La vida es cine le deseamos lo mejor a Stockholm.
