
30 de noviembre. Esa es la fecha en la que Invasor de Daniel Calparsoro llega a nuestras salas. Lo hace además en un momento arriesgado, con otras películas realmente tentadoras en cartelera. Después de verla me ha asaltado alguna duda: ¿Acudirá el público a los cines para visionarla?. Es posible que a primera vista no tenga el enganche suficiente, pero lo malo es que en realidad tampoco tiene ese enganche al finalizar la película.
En mi opinión no tiene un mal comienzo, pero hay algo en el guión que no me ha terminado de gustar. Por no hablar de como la película va tomando un tono demasiado escandaloso. Lo que empieza siendo una buena película sobre un atentado en Irak, acaba convirtiéndose en una especie de fuga sin tregua y flashbacks que no termina de ser creíble. Creo que ese rollo de persecuciones callejeras y matones del gobierno no me termina de encajar demasiado una vez se mete uno en el argumento.

Incluso había veces que me preguntaba si la película iba del todo en serio. No quiero decir que en Irak no pasasen cosas similares como las que se narran en Invasor, pero bajo mi punto de vista se lleva todo un poco hacia la exageración.
Me gusta la forma de dirigir que tiene Calparsoro y precisamente no es eso lo que me ha dejado más frío de la película. Creo que el guión intenta ser tan serio e impactante que al final acaba sonando a broma macabra. También se llevan demasiado al límite algunas situaciones. Digamos que es una película muy «peliculera». En cualquier caso tiene muchos matices que son dignos de elogio, como las escenas de acción en Irak y el mensaje de la película.

Los actores son los que en cierto modo logran levantar de alguna forma la trama. Alberto Ammann da el pego como su personaje, pero es su personaje el que no da el pego en la historia. Sin embargo, su forma de actuar es siempre impecable y sale adelante de una manera eficaz. Algo similar le ocurre a Inma Cuesta, que trata de llevar su personaje lo mejor que pueda aunque no termine de tener la transcendencia que debería.
Para mí la palma se la llevan Antonio de la Torre y Karra Elejalde. Ambos están muy bien, sobre todo este último. Su rol de patriota le aporta algo diferente al film, aunque no deja de protagonizar momentos «surrealistas».
Pese a todo, cada uno tiene sus gustos y no dudo de que Invasor puede gustar a mucha gente. Tal vez el guión sea pobre, pero el espectador verá acción y buenas interpretaciones.