Este año muchos lo llaman “el año del cine español”, y es que hacía tiempo que no se llenaban tantas salas, y menos con películas nacionales. Sin embargo, hay que recordar, que fuera de los taquillazos, hemos hecho grandes películas, pequeñas producciones, o medianas, pero grandes películas. Musarañas, es una de ellas.
Cuando lees “Álex de la Iglesia presenta…”, das por hecho que estás ante un buen producto, porque, seamos claros, que se lance a la producción de obras no propias, y más, tratándose de una co-dirección novel, no puede ser por otra cosa. Él también tuvo la sensación de estar ante una –muy- buena idea. Seguro.
Juanfer Andrés y Esteban Roel, que ya formaron pareja en el cortometraje 036, finalista de la novena edición de Jameson Notodofilmfest y protagonizado por Carolina Bang, han vuelto a unir fuerzas, pero esta vez para su primer largo: Musarañas. En ella –guión del mismo Juanfer junto a Sofía Cuenca-, nos cuentan la historia de Montse –Macarena Gómez– que desde muy joven se ve obligada a cumplir el papel materno con su hermana menor –Nadia de Santiago-, pues la madre de ambas fallece durante el parto de la pequeña. Además, su padre –Luis Tosar-, las abandona durante la guerra.
Montse padece una extraña enfermedad –agorafobia- que la retiene en el interior de su vivienda, volviéndose con el paso del tiempo más obsesiva, por lo que su hermana, que ha dejado de ser una niña, es la única que le ayuda a conectar con la realidad. Sin embargo todo cambia con la llegada de Carlos –Hugo Silva-, un vecino que, tras caerse por las escaleras, llama a su puerta para pedir ayuda.
Esta hora y media de film, ambientado en España durante los años 50, no deja respiro al espectador, que desde el principio se sumerge en un escenario de tensión del que no puede huir. Las interpretaciones, destacando a una grandísima Macarena y una sutil Nadia, te atrapan, y una vez que lo hacen, no queda otra que sufrir con ellas y por ellas.
Lo que podría haberse convertido en una exageración, incluso rozar la parodia del personaje de Montse, Macarena ha sabido llevarlo al límite, pero al límite de lo espectacular, dejando boquiabiertos a todo aquel que decide meterse en la cueva de las musarañas. Así, su nominación a los Goya como actriz protagonista, es del todo justa.
Lo que nos falta, es más reconocimiento a Nadia de Santiago, encargada de dar vida a “la niña”, un personaje sin nombre, que va evolucionando durante la película hasta llegar a un punto totalmente diferente del de partida. Y no solo eso, lo hace engañando al espectador, poco a poco, con una elegancia que nos deja helados.
Además de nuestras protagonistas, el film también cuenta con un reparto de lujo: Hugo Silva, Luis Tosar, Gracia Olayo, las breves apariciones de Carolina Bang, Asier Etxaendia o Silvia Alonso y una joven Lucía González, que da vida al personaje de Montse durante los flashbacks del pasado.
La sangre no disgusta, los diálogos son acertados, el ambiente llega a encoger los corazones, los efectos están muy bien resueltos, el montaje es rápido, sin vacíos ni escenas alargadas, y la cueva de las musarañas, como ya hemos dicho, te atrapa. Desde luego, Esteban y Juanfer, junto a todo el equipo de la película, han conseguido que su ópera prima se convierta en uno de esos títulos que pasarán a la historia de nuestro cine para ser admirados y estudiados.
Desde La vida es cine, les deseamos lo mejor en la próxima gala de los Premios Goya.