El pasado 30 de abril llegó a nuestra cartelera Aprendiz de gigoló, la nueva película de John Turturro, que posiblemente, a pesar de no haber recibido el sobresaliente por parte de la crítica, lo posicione como un director con futuro. Además del papel de director, Turturro también es el autor del guión, que aborda el tema de la prostitución masculina desde el tono de comedia romántica, y co-protagonista del film junto a Woody Allen.
La trama nos muestra a dos amigos judíos que se encuentran en apuros económicos, Murray y Fioravante -el primero interpretado por Woody Allen y el segundo por el propio director-, que siguiendo la idea de Murray deciden probar suerte en el mundo de la prostitución, convirtiéndose Fioravante en un gigoló y su compañero “representante” del mismo. Aunque en su comunidad judía no está visto con buenos ojos el negocio, acaban causando furor entre las mujeres.
La película, que recuerda en muchas ocasiones el tono utilizado por Woody Allen por sus diálogos, su banda sonora e incluso los créditos, consigue enganchar al público en la primera escena, y aunque a veces parezca que decae un poco, entretiene en todo su conjunto. Además, la fotografía, sobre todo en las escenas de Fioravante sabe jugar muy bien con las sensaciones que pretende transmitir en el espectador.
Entre el reparto también encontramos a Sofia Vergara conocida por su papel en Modern Family, Vanessa Paradis, que interpreta a una joven viuda judía, o Liev Schreiber. En mi opinión destacaría las interpretaciones de un Woody Allen, que más que un papel, parece que se retrata a sí mismo y en sus apariciones durante la película es el encargado de hacer reír con sus chistes, o la de Vanessa Paradis, que no se queda atrás y sabe mostrarse de manera sensual con mucha delicadeza.
Otro de los puntos fuertes es la pareja formada por los mismos Turturro y Woody, pues conectan de muy buena manera pareciendo real la amistad que sostienen en pantalla, y esto el público puede apreciarlo. Posiblemente no se convierta en un taquillazo, ya que se le podría haber sacado más partido al tema que aborda, pero sí es recomendable para pasar un buen rato.