Coherence

Ha llegado a nuestras pantallas Coherence, el debut como director de Ward Byrkit, el que fuera guionista de Rango. Esta película se presentó en el Festival de Sitges 2013, arrasó entre la crítica el pasado Syfy de Madrid y se alzó con el premio a la mejor película en el Festival de Cine Fantástico de Bilbao. Nada mal para tratarse de una baja producción y la ópera prima de Byrkit. Todo empieza como una reunión normal entre amigos que se juntan para cenar.

Sin embargo, desde los primeros minutos el espectador puede imaginarse esa especie de coherencia o incoherencia que persigue toda la cinta, pues durante la presentación de los personajes y la trama, las escenas están separadas unas de otras por pantallas en negro. Quizá este elemento pueda resultar desconcertante cuando no sabes a qué te vas a enfrentar el resto del film, pero una vez que lo asientas ves que el director pretendía crear ese estado de incertidumbre en el espectador, de hecho lo consigue.

Coherence

Con la excusa de un cometa que en esos momentos esta pasando cerca de nuestro planeta, comienzan a suceder cosas extrañas: Pantallas de móviles que se rompen, apagones de luz, incluso mensajes sin remitente o fotos que aparecen de nuestros personajes marcadas con números. El nerviosismo crece, y la verdad es que el guión, o la ausencia de éste, pues se dejó mucha libertad durante el rodaje para que los actores improvisasen, es excelente.

Acompaña a la intensidad de los hechos durante toda la película, además el reparto al completo muestra esa espontaneidad que hace que el realismo fluya a la perfección. También se juega con el paradigma de El Gato de Schrödinger, que establece la posibilidad de que varias realidades confluyan a la vez. Aquí, las cosas se podrían haber hecho mejor. Es cierto que hay detalles pequeños muy cuidados, como los palitos de luz de diferentes colores, las cajas blancas que hacen los personajes en cada casa (al cruzar el cometa están confluyendo varias realidades, es decir, tenemos los mismos personajes repetidos muchas veces).

Sin embargo hay unas casualidades que se fuerzan mucho, al igual que el encuentro de una de nuestras protagonistas con varios de sus dobles mientras que busca una realidad a la que aferrarse antes de que el cometa las cierre. Hay que decir que en general mantiene toda la atención del espectador, a veces le produce sobre saltos, y otras carcajadas. Han sabido jugar muy bien con las emociones y el reparto compuesto por ocho actores: Nicholas Brendon, Emily Foxler, Maury Sterling, Lorene Scafaria, Hugo Armstrong, Lauren Maher, Elizabeth Gracen, Alex Mnugian, está genial. Sobre todo una sutil Emily Foxler, con la que uno se encariña desde el principio.