No podemos escapar a nuestro destino por más que tratemos de zafarnos de él porque siempre termina por encontrarnos. Paul (Jason Patric) es un mecánico de Mississippi cuya tranquila existencia da un vuelco con la misteriosa desaparición de su hija universitaria. Con un pasado oscuro a sus espaldas, este padre coraje comenzará la búsqueda incansable de su tesoro más preciado pero para ello deberá desenterrar viejos fantasmas y una parte de sí mismo que creía muerta para siempre. Un coche bomba, una joven desaparecida y sed de venganza son los ingredientes de esta cinta dirigida por Brian A. Miller y escrita por Andre Fabrizio y Jeremy Passmore.
The Prince es un aceptable thriller que sin embargo cuenta con un cartel cuanto menos engañoso pues sus dos cabezas de reparto, Bruce Willis y John Cusack, no pasan de ser dos secundarios vacíos y carentes de credibilidad que poco o nada aportan a la acción, por lo que los espectadores que acudan a las salas en busca de estos dos actores se verán enormemente decepcionados. El que sí se salva de la quema es Jason Patric (En el valle de Elah) en la piel de un siniestro padre dispuesto a todo por encontrar a su hija pero que cuenta con más de un esqueleto en el armario.
La película resulta pasable porque goza de ritmo en su montaje pero pierde fuerza con sus constantes altibajos dramáticos y el largo reguero de incógnitas argumentales que deja tras la caída del telón. Además, el esperado desenlace de acción no está a la altura de las circunstancias como tampoco lo está el malo malísimo del filme. En conjunto, The Prince es un largometraje capaz de entretener a públicos no del todo exigentes.
Sin embargo, y a pesar de que la cinta cuenta con todos los ingredientes necesarios, el festín prometido al espectador no llega a su butaca, con lo que probablemente éste abandonará la sala hambriento de acción, y por qué no, de cine.