Dallas Buyers Club llega por fin a las salas de toda España. Lo hace con el cartel de película revelación, y avalada con 3 Oscars (Mejor Actor, Mejor Actor Secundario y Mejor Maquillaje). Este drama basado en hechos reales nos cuenta la historia de un personaje muy polémico que vivió allá por los años 80, llamado Ron Woodroof. Electricista, homófobo y drogadicto, que tras un suceso que cambiará su vida, se convierte en traficante de medicamentos para enfermos de VIH.
Tras las cámaras se encuentra el director canadiense Jean-Marc Vallée. Después de algunos trabajos que han pasado, en cierto modo, sin pena ni gloria, nos deleita con una cinta que sabe lo que dar al espectador. La película goza de un buen ritmo, una narrativa que no deja de convencernos de que es una historia interesante y necesaria. Una de esas películas biográficas que aportan tanto al público como al cine actual.
Sin duda alguna, Dallas Buyers Club, tiene una gran baza en la historia que cuenta, eso es intachable. Sin embargo, creo que el trabajo de los actores es más decisivo y fundamental que nunca. Después de haberla visto, no contemplo a otro intérprete en la piel de Ron Woodroof que no sea Matthew McConaughey, y lo mismo me pasa con Jared Leto encarnando a ese genial transexual de nombre Eve.
Tal vez, Leto me haya sorprendido bastante, pero McConaughey da un paso muy firme en su carrera con esta película. Parece que por fin ha sacado el actor que lleva dentro, y tal crecimiento le ha llevado a ganar a Leonardo DiCaprio en la carrera por el Oscar a Mejor Actor de este año. Yo no conocía la historia, así que me dejé llevar por ese guión lleno de ambiente tejano.
Sus rodeos, sus jeringuillas, sus sombreros de vaquero… Al final acabé conquistado por todo lo que compone esta película. El gusto que te deja no es como el que suelen dejarte los demás biopics, aquí es distinto. Dallas Buyers Club es firme a la par que coherente. No se pone ni de un lado ni de otro, simplemente muestra lo que es. Es la última de las nominadas a Mejor Película en los Oscars que llega a nuestra cartelera, así que una parte del respetable estará ávido de ella.
No creo que defraude, y no me sorprendería que tuviera una taquilla paralela a otros títulos de renombre de este año como, por ejemplo, 12 años de esclavitud.