Es una práctica cada vez más frecuente en el mundo del cine: cuando un gran éxito ha llegado a su fin se intenta sacar algo más de rendimiento a la historia buscando el origen. Así, se generan grandes producciones cinematográficas de lo más prescindibles e incapaces de hacer honor a la calidad de las originales.
En este caso, debo agradecer que hayan querido buscar el origen de uno de los grandes clásicos del cine. El planeta de los simios que protagonizó Charlton Heston en el año 1968 dejaba muchas dudas sobre cuáles eran las causas que habían llevado a la supremacía de los monos. Por ello, se trata de una película totalmente necesaria y que, además, cumple todas las expectativas que se le podían pedir. Incluso introduce un subtema tan interesante como es el de una de las enfermedades que más preocupan en la actualidad: el Alzheimer. Profundiza en este tema lo justo y necesario, evitando que eclipse al asunto central, pero sin llegar a tratarlo de manera superficial.
En El origen del planeta de los simios nos encontramos con una película con un argumento perfectamente desarrollado, efectos especiales impresionantes y una gran actuación por parte de Andy Serkis, que encarna a César (el simio protagonista) y que después de dejar maravillado al gran público con sus papeles de Gollum y de King Kong ha conseguido que cada vez sean más las voces que piden su nominación a la estatuílla más prestigiosa del mundo del cine. Y no es para menos, porque al ver a Serkis realmente llegas a creer que es un simio el que aparece en pantalla y parece imposible que un hombre pueda imitar todos esos movimientos y gestos con tanta perfección.
En cuanto al trabajo de James Franco, solo puedo decir que es adecuado. Mejora trabajos anteriores (a excepción de 127 horas), pero este joven actor sigue sin convencerme. Uno de los grandes reproches que se les suele hacer a este tipo de películas es el hecho de que los papeles femeninos adquieran una total irrelevancia en el transcurso de la historia.
Siento decir que El origen del planeta de los simios sigue cumpliendo una mala costumbre que no logro entender. Si la guapísima Freida Pinto desapareciera por completo, el argumento no perdería ni un solo punto clave ni la más mínima variación. Tocará seguir esperando a que las grandes productoras de Hollywood decidan apostar por las mujeres más allá de su función como florero.
Llama la atención descubrir que uno de los primeros en probar suerte después de su paso por la saga Harry Potter como alumno de Hogwarts haya sido Tom Felton. Y lo hace además con una gran producción y demostrando que puede aportar grandes cosas en el mundo del cine. La historia no pierde el ritmo en ningún momento gracias a la excelente conexión entre todos los elementos que hacen que esta película sea muy especial. Una historia conmovedora en su primera parte y un final emocionante que te dejarán enganchado al asiento durante casi dos horas. Sin duda alguna, la mejor película del verano.
La última peli que he visto, tenía muchas reservas, la última que vi de El planeta de los simios fue el bodrio ese de Tim Burton y me esperaba algo similar o peor, me gustó bastante, coincido en lo de Serkis, que está bastante mejor que el prota, y sobre lo de la mujer florero, pues digo yo que poco costaría poner en alguna de estas pelis a la chica como prota y al chico como veterinario, pero quizá vendiera menos entradas que se yo.