No es mi tipo

¿Pueden una peluquera de pueblo y un profesor de filosofía enamorarse? No es mi tipo nos demuestra que sí, aunque conseguir que la relación se consolide encontrando puntos en común sin que uno se entregue más que el otro parece ser más complicado.

Esta comedia romántica francesa apoya todo su encanto en Emilie Dequenne (nominada como mejor actriz a los Premios César), su protagonista femenina que hace gala de toda su dulzura, sensualidad y entrega a lo dramático haciendo que nos olvidemos de si la historia es demasiado típica o no o de si ha entrado en un bucle sin fin. Poco importa cuando la magia y naturalidad de la actriz te embelesa de tal modo.

No es mi tipo

Loïc Corbery está a su altura como el impasivo parisino incapaz de soltarse y dejarse ir a pesar de desearlo con todas sus fuerzas. La atracción y química entre ambos es más que evidente y también gracias a ella nos enganchamos a esta historia de la que nunca acabas de tener claro si acabará bien o mal.

Sin ir mucho más allá de lo que os podáis esperar, No es mi tipo nos muestra un potente choque de trenes, una lucha constante entre lo pasional y lo intelectual, entre la entrega sin mesura y la frialdad que dejará más que satisfechos a los seguidores de las comedias románticas de sello francés.

No es mi tipo

Los momentos karaoke con temazos de diva romántica son de lo mejor del film. En su contra, un final demasiado redundante nos deja con un sabor amargo, lastimando que la película podría haberse acabado 2 minutos antes con una escena que habría sido el colofón perfecto y que de por sí ya dejaba claro qué ocurriría con los amantes.

No es mi tipo es de esa clase de películas románticas que recomiendas sin dudarlo, aún sabiendo que es difícil que marque al espectador más allá de sus 111 minutos de duración.