Traspasa nuestras fronteras a partir del 28 de febrero Philomena, la nueva película de Sthepen Fears (The Queen) que parte en los Oscars 2014 con cuatro nominaciones (mejor película, actriz, guión adaptado y BSO) donde sin duda la intepretación de Judi Dench es de las candidaturas más fuertes. La actriz de York vivirá su séptima nominación a los premios americanos, e intentará repetir el éxito conseguido con Shakespeare in Love.
Basada en una historia real, el metraje agarra al espectador para llevarlo con Philomena y Martin en busca de una historia tan dura como repulsiva. Encerrada en un convento en su juventud, Philomena tendrá un hijo y será vendida a una familia de desconocidos por las monjas que la hospedan, sin el permiso de su propia madre. Medio siglo después, con la ayuda de un periodista recién despedido de la BBC emprenderá su búsqueda.
Mezclando el drama de la mujer, y el sarcasmo del hombre, nos vemos envueltos en un drama con toques de ‘road movie’ y el imprescindible humor británico. Será tal vez porque en España hemos vivido casos similares, pero esta película llegará muy dentro al cinéfilo ibérico. Una feroz crítica a la Iglesia y al poder que recibió en base a la ignorancia y al miedo de los seres humanos a los que atravesó con su daga de la moralidad.
Gracias a Martin y Philomena podemos ver las dos caras de la moneda: la del odio visceral a la religión, y la de la necesidad de creer en algo cuando la realidad supera con creces a la ficción. En unos Oscars con temas de una autocrítica tan fuerte – El Lobo de Wall Street y 12 años de esclavitud-, Philomena es sin duda el broche final de una edición con calidad desbordante.
Un guión por momentos previsible pero que te eriza la piel y te saca de tu cuerpo para introducirte en la mente de la protagonista, de sus fantasmas y de sus traumas de una vida sesgada por alguien que jugó a ser Dios, nunca más irónicamente y tristemente dicho.