El día 18 de mayo llega a nuestras salas Profesor Lazhar, una película que ha gustado prácticamente en todo el mundo y precisamente porque ella se lo ha ganado. Aún no sabemos la aceptación que tendrá aquí, pero creo que es una película que merece ser vista y así poder paladear la triste historia que en ella se narra.

Digo triste porque el film me ha parecido así, triste en su totalidad pero con un mensaje esperanzador al final de ella. No es una película fácil, es gris y difícil de sobrellevar, ya que trata temas muy delicados. Los misterios de la muerte y también en parte de la vida son para mí el tema principal de Profesor Lazhar, aunque también se comentan muchos otros.

El personaje principal y de máximo interés de la cinta es el mismo profesor, Bachir Lazhar. En él se refleja la trama y es como el fénix resurgido que sus alumnos necesitan. Ese es otro cantar, la trágica historia que trata esta película se desarrolla en torno a niños pequeños de un colegio de Canadá que tratan de superar con la ayuda de profesores una terrible pérdida para ellos: la de su profesora.

Profesor Lazhar está además dirigida minuciosamente y eso se comprueba desde que empieza el film. Las primeras escenas y los planos que suceden durante toda la película delatan que el director (Philippe Falardeau), quiso llevar a cabo esta historia que él mismo escribió con cuidado y con cariño. De poco conocemos a Falardeau, pues ciertamente no se ha dado a conocer mucho.

En cualquier caso, estoy seguro de que después de que Profesor Lazhar sea más reconocida en todo el mundo eso cambiará. La película ya tuvo una aceptación considerable en Estados Unidos y eso la ayudó a meterse entre las nominadas a los Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa, galardón que finalmente le arrebató Nader y Simin, una separación. También participó en el Festival de Toronto y acabó ganando el premio a mejor película canadiense.

El reparto de actores es escaso y poco conocido, pero no por ello disminuye el nivel de la película. Mohamed Fellag interpreta de una forma muy notable al protagonista Bachir Lazhar.

Sin embargo, no es él quien más me ha llamado la atención, sino los pequeños actores que también forman una importantísima parte de la historia. Sobre todo los dos principales: Sophie Nélisse como Alice y Émilien Néron como Simon.

Me ha sorprendido de forma muy grata la gran forma de interpretar de estos dos chicos que apenas alcanzarán los 14 años, por eso les quería dedicar una mención especial. Por último, recomendaré esta película a todos aquellos que les guste este tipo de dramas escolares. Quizás no sea demasiado sensible, pero tampoco tiene una monstruosidad que nos pueda echar atrás. Eso sí, quédense hasta el final y disfruten de la hermosa fábula que cierra la película.