Thriller que muestra cómo la ambición de un joven universitario le lleva a adentrarse en el oscuro mundo de los casinos online. El guión de la mano de Brian Koppelman (Ocean’s Thirteen) auguraba una película en apariencia pretenciosa llena de drogas, sexo y juegos de azar. Pero nada más lejos de la realidad. La cinta entretiene pero desde luego sin un aclamado cum laude.
Runner, Runner apuesta por un comienzo enérgico explicando la dinámica de los grandes casinos en la red pero poco a poco la trama se va inundando de tópicos, clichés descomunales y acontecimientos demasiado previsibles. La culpa quizás sea del elemento desgastado de chico bueno se convierte en chico malo, ya es un elemento muy utilizado en Hollywood para llenar cines que a veces funciona y a veces no.
Si por algo se salva esta superproducción es por su elenco interpretativo. Justin Timberlake se crece en su papel bipolar y Ben Affleck deja bien claro que sabe ser un jefe duro de roer. Su carisma embauca. La música compuesta por el consagrado Christophe Beck contiene 19 soundtracks con sabor a intriga y mucha adrenalina. Es una banda sonora completa y en sintonía sobre todo con las escenas de lucha y acción.
Si con El inocente Brad Furman logra pasar por el aro y mantiene la intriga de la obra, esta vez peca y comete el mismo error de no saber desembocar un desenlace fructífero para la historia. El director de The Take, dirige un drama sobre juegos online que entretiene pero que no tiene demasiadas pretensiones.
