Al habla una aficionada de la velocidad y los circuitos. Y digo bien de la velocidad y los circuitos porque siempre he preferido la adrenalina de las dos ruedas frente a las cuatro de la Fórmula 1. Con todo, no hay duda de que esta pasión me predispone a disfrutar mucho más de este trabajo cinematográfico que cualquier otra persona ajena al mundo del motor. Pero tranquilo, aunque no tengas ni idea de quiénes fueron Niki Lauda y James Hunt estoy segura de que también para ti Rush acabará convirtiéndose en una de las mejores películas que has podido ver este 2013.
Y es que la nueva película de Ron Howard (Una mente maravillosa) es mucho más que un a historia de competición deportiva. Se trata del retrato de la vida de dos héroes de los años 70′ que llevaron su rivalidad y su pasión más allá del asfalto, hasta sus últimas consecuencias. Se convirtieron en protagonistas, directa e indirectamente, de uno de los accidentes más impactantes de la historia de este deporte y su incansable lucha les consagró como leyendas.
El director estadounidense ha sabido combinar a la perfección la acción de las carreras con la narración de los aspectos más personales de los protagonistas, ilustrando así dos modos de vida tan antagonistas como admirables. Pero Rush no sería lo mismo sin la entrega de Daniel Brühl (totalmente invadido por el carácter y el acento de Lauda, sobre todo en su versión original) y de un Chris Hemsworth que sabe clavar a a la perfección el papel de bala perdida. Alexandra Maria Lara (El hundimiento) y Olivia Wilde (El ladrón de palabras) completan el tándem interpretativo como sus respectivas esposas.
El montaje de las escenas de acción sabe combinar todo tipo de planos y perspectivas para transmitir al espectadora una continua adrenalina que te acompañará incluso después de que termine el filme. Especial mención merece la escena del accidente de Lauda, con un realismo abrumador con el que sentirás en la propia piel el infierno de llamas que soportó el entonces campeón del mundo de Fórmula 1.
Son muy pocas las ocasiones en las que el trabajo de fotografía merece unas líneas de la crítica de cualquier película, pero en este caso es innegable que Anthony Dod Mantle tendrá mucho que ver en el buen sabor de boca que te dejará Rush. Los colores, las texturas y los impactantes planos que ha producido este profesional bien merecen el reconocimiento de la crítica y el gran público, y espero que así se vea recompensado en los próximos Oscars. Y por si fuera poco, el filme cuenta con la BSO del maestro Hans Zimmer, la apuesta musical más segura de nuestro cine de hoy en día.
En definitiva, te guste o no la Fórmula 1 en particular o el mundo del deporte en general, esta película es uno de los imprescindibles de este año que nadie debería perderse. Por mi parte ya sólo me queda decir lo siguiente: ¿para cuándo la adaptación al cine de la vida de alguno de los mitos del motociclismo?


Le tengo ganas a esta peli. La historia de Niki Lauda me fascinó desde que la conocí de niño. Recuerdo que lo entevistaban brevemente antes de un gran premio a principios de los 90 y le pregunté a mi padre quién era ese. Y hasta hoy.