El 22 de septiembre de 1995 llegaba a los cines este film dirigido por David Fincher, era su segunda película tras haber debutado como director unos años atrás con Alien 3, pero sin duda fue Seven la que hizo que su nombre comenzara a sonar más fuerte por las calles de Hollywood.
Andrew Kevin Walker fue el responsable del guión y tras el éxito de la cinta declaró que la mayor influencia de esta venía de su estancia en Nueva York, lugar donde fue escrita “No me gustó mi estancia en Nueva York pero es verdad que si no hubiese vivido allí probablemente no habría escrito Seven”.
A esta dirección y guionista se le unió que el elenco de actores elegidos para protagonizarla ya casi aseguraban una parte del éxito, Morgan Freeman y Brad Pitt como actores principales y Gwyneth Paltrow y Kevin Spacey como secundarios, todos ellos bordando unos papeles que no eran en absoluto sencillos, sobre todo Spacey, que a pesar de que sus apariciones no llegan a un total de 15 minutos, el carácter complejo y perturbado de su personaje parece creado a medida para él.
Contaba con todos los ingredientes para ser un film de los que gana premios, pero no fue así, se metió a los críticos y al público en el bolsillo pero eso no se vio reflejado en ninguna estatuilla, ni tan siquiera en alguna nominación, tuvo que conformarse con el Bafta al mejor guión original para Andrew y ganar en el 96 los MTV Movie Awards.
La película transcurre en una deprimente y oscura ciudad a la que no se le llega a poner nombre y en la que la incesante lluvia no da ni un respiro durante las dos horas que dura la cinta a excepción de la escena final para la que llega a brillar el sol, a esta tétrica atmósfera que ya da de por si esa meteorología se suma la sensación de que el crimen espera paciente en cada una de sus calles a que sea su momento, lo que ayuda a que este thriller policiaco en ocasiones cause mucha más tensión de la esperada.
La historia comienza un lunes cualquiera y se desarrolla a lo largo de toda una semana, el Teniente Somerset (Morgan Freeman) a punto de retirarse agotado del ingrato trabajo que realiza, da la bienvenida a su contrapunto, el detective David Mills (Brad Pitt) al que su juventud y entusiasmo le ha llevado a trasladarse allí junto a su mujer Tracy (Gwyneth Paltrow) para pasar la última semana junto a Somerset y ocupar su puesto cuando este se vaya.
Pero poco tiempo hay para presentaciones, enseguida se ven envueltos en el complicado caso de un asesino en serie paciente y despiadado, que basa sus crímenes en los siete pecados capitales. Escoge a sus víctimas dependiendo del pecado que estas lleven como forma de vida y perpetra los asesinatos de una manera tan violenta y cruel como estudiada.
Las escenas del crimen parecen sacadas de la mayor pesadilla jamás vivida y en ellas escrito con sangre aparece el nombre del pecado capital al que corresponde. En el nudo de la historia aparece la gula, la avaricia, la pereza, la soberbia y la lujuria, dejando lo mejor para el desenlace.
La trama va acercando a los dos protagonistas, que en un principio no congenian muy bien pero que a base de pasar tiempo juntos y de las sorprendentes circunstancias que están viviendo parece que van conociéndose mejor y va cambiando la relación entre ellos, por otro lado, aunque en pequeñas dosis, también se deja ver la difícil situación que atraviesa Trayce, la esposa de Mills, que no termina de adaptarse al cambio de ciudad y que tiene ante ella una difícil decisión que tomar, para la que busca apoyo en Somerset.
La literatura clásica está muy presente en todo momento, ya que se hace referencia a obras como La Divina comedia de Dante, El Paraíso Perdido de John Milton, Los Cuentos de Canterbury de Chaucer o El Mercader de Venecia de Shakespeare , de las que el asesino parece ser un estudioso y es de donde saca la inspiración para los crímenes.
La envidia y la ira son los pecados que se reservan para el final, del que no revelaré nada, tan sólo diré que hará unos diez años que vi Seven por primera vez y para mí, sigue siendo uno de los finales más sublimes de todos los tiempos. Es una de esas películas que te encuentras haciendo zapping en la televisión y a pesar de las veces que la hayas visto te quedas anclado en el canal en el que la estén emitiendo para volver a ver cómo termina.
Nunca hablarás con alguien de ella y escucharás la frase “Sí, la vi, pero no me acuerdo de cómo acaba” Así que los que no la hayáis visto no sé a qué esperáis para hacerlo y los que sí, tampoco ¿Por qué no? Enjoy!