Es un drama bohemio ambientado en un contexto revolucionario. El guión, que fue premiado en el festival de Venecia el año pasado, es muy fiel a los acontecimientos de aquel mayo francés y adquiere un tono cariñoso, en parte, gracias a la visión de unos jóvenes artistas y sus ganas de comerse el mundo.
La trayectoria de la película es agradable y se deja ver. Contiene escenas históricas reales y una escenografía/fotografía muy limpia y sutil. Destaca la interpretación de Clément Métayer, que desborda talento en su primera experiencia como actor protagonista. La banda sonora mezcla temas de Kevin Ayers, Syd Barrett o Johnny Flynn, creando un choque perfecto entre los momentos variopintos y los momentos memorables del largometraje.
Olivier Assayas, director de la célebre Paris je t´aime, vuelve a la carga con un film político camuflado con arte, poesía y adolescencia. Después de mayo, es el retrato de un post acontecimiento histórico desde una visión joven y soñadora.
