El extraordinario viaje de T.S. Spivet

Hoy en día, con todos los avances que hay en el cine, da de sobra para que cada director tenga un estilo propio, un carisma personal. Tim Burton, Quentin Tarantino, Wes Anderson… está claro que hay para elegir. No obstante, hay algunos cineastas que no han tenido tanto bombo, o que su carrera ha sido más irregular. Es el caso de Jean-Pierre Jeunet, que para el caso es de quien vamos a escribir hoy, ya que estrena El extraordinario viaje de T.S. Spivet.

Jeunet adapta la exitosa novela de Reif Larsen, titulada originalmente como The Selected Works of T.S. Spivet. Lo hace manteniendo la historia, y aportando su toque estético, como hace en la mayoría de sus películas. Véase, por ejemplo, Amélie, Micmacs o Delicatessen. El director francés dota de magia este cuento que ya de por sí está destinado a encariñar al público con su protagonista.

El extraordinario viaje de T.S. Spivet

Sin embargo, El extraordinario viaje de T.S. Spivet comete errores que le pueden causar una enorme lacra. Sus buenos momentos, se ven mermados por varios intentos fallidos de inducir al espectador a la lágrima fácil, y eso más que conmover, aburre. Y no sólo aburre por ese motivo, ya que la cinta cae en el tedio unas cuantas veces durante su metraje.

Es cierto, me ha resultado una bella historia pero con unos altibajos demasiado pronunciados, que podría haber adaptado un guión mucho más interesante para el espectador. Lo que es un gustazo de El extraordinario viaje de T.S. Spivet es ver trabajar a su pequeño actor protagonista, Kyle Catlett. Es su primera película importante, y lleva las riendas en todo momento. Sin duda alguna, está destinado a tener una brillante carrera por delante.

Como reclamo, también encontramos a una Helena Bonham-Carter que gustará al público. Eso sí, no esperemos a una Helena fuera de su papel más común: el de ella misma. El extraordinario viaje de T.S. Spivet no apunta a taquillazo, pero no parece difícil que encandile al público menos exigente. Además, está disponible en un 3D bastante trabajado, y que en este caso, es necesario y no se abusa de él.