Una fusión de drama y optimismo, desarrollado en un entorno real y cotidiano. El guión es humano y convence, está caracterizado por la sencillez de su texto y el reflejo de una tradicional clase media obrera española. La trayectoria es amable y justa. Contiene una melodía «flamenco-catalana» que inspira perfección a la escenografía que el novel director Alberto Aranda pretende mostrar.
Destaca la brillante interpretación de Ingrid Rubio, que sobresale en su regreso a la gran pantalla, una Carmen Machi cuyo dramatismo es abrumador y un interesante Marc Clotet. Alberto Aranda dirige una historia con contenido social/problemático que denota entusiasmo y un buen intento de carácter, aunque por momentos abuse de clichés tópicos. La estrella es una de esas películas con sabor a sátira social pero con trasfondo positivo.
