En La vida es cine ya hemos visto En otro país, la obra más reciente del director coreano Hong Sang-soo. Vamos a analizar esta película explicando el porqué de la división de opiniones que puede crear. Empezamos diciendo que no es una película corriente, es más bien extraña a la par que originalmente atrevida. Personalmente, creo que demasiado atrevida.
El film de 89 minutos de duración se divide en tres partes, cada una con la misma localización y los mismos protagonistas, sólo que en cada una de las tres partes la situación es distinta. Es como si reseteáramos la historia tres veces y cada una de ellas sucediera algo completamente diferente. Eso quizás sabe bien, pero ojo, puede resultar un poco sorprendente para mal. Ahora explicamos el motivo.
Antes, no me olvido de decir que a pesar de que hay partes que me han defraudado, la película tiene unas escenas y un guión muy respetable. Eso es algo que desde hace unos años empieza a ser común en el cine asiático, que nos ofrece unas películas de una maravillosa manufactura. No llegaría a ser una comedia si yo pudiera clasificarla en algún género, pero tampoco resulta un drama.
De hecho es que exactamente no sé ni lo que es, ya que la misma historia que se narra en En otro país es a su vez fruto de la imaginación de una joven coreana estudiante de cine que está escribiendo un guión, así que por no dejar claro, ni siquiera deja claro quién es la protagonista del film.
Volvemos atrás, ahora, explicando por qué me sorprendió para mal. Aunque sólo dure 86 minutos le sobra tiempo. Resulta que la protagonista vive en tres historias parecidas pero en unas circunstancias muy distintas. Algunos momentos resultan repetitivos, como las presentaciones y planos que el director utiliza una y otra vez. Todo eso resulta un experimento en el que se pone a prueba al espectador más impaciente. ¿Por qué? Pues porque a fin de cuentas, por muy trabajada que parezca que esté, y por muchas escenas interesantes, a fin de cuentas no pasa absolutamente nada.
Eso sí, no puede pasar desapercibida una mención especial a la siempre excelente Isabelle Huppert. La «chica Haneke», a la que hace poco tuvimos oportunidad de ver en la oscarizada Amor, hace un trabajo inmenso en esta película, dándonos a conocer a tres personajes diferentes dentro de una misma piel. Sus maneras dentro del film hacen que el respetable se crea del todo cada uno de sus papeles, y es que con una actriz francesa de estas características, siempre es fácil hacerlo.
En definitiva, no creo que En otro país sea una cinta apta para todos los paladares. Eso sí, a quien le guste la variedad y el sabor asiático en el cine, y quiera ser testigo de ver como Isabelle Huppert se luce, no duden que no será una pérdida de tiempo.


