Por Alba Jiménez

La opera prima de Sean Durkin nos narra, a través de flashbacks, las experiencias que vive Martha (Elisabeth Olsen) en  una secta. La cinta comienza en el momento en el que Martha decide refugiarse en casa de su hermana y su marido (Sarah Paulson y Hugh Dancy). Allí vemos como la palabra encierro cobra un nuevo sentido al ver las múltiples secuelas psicológicas que la permanencia en dicha secta ha dejado en nuestra protagonista.

A pesar de la ocasional lentitud de la película, la temática interesante, el punto de vista refrescante y sobre todo la brillante actuación de la joven Olsen hacen de este film un interesante relato.