La maldición de Rookford

Por Marc Bartalot. Hoy 4 de mayo se estrena en la gran pantalla La maldición de Rookford de Nick Murphy. Cuenta con la participación en el papel protagonista de Rebecca Hall, ya convertida en una de las chicas de Woody Allen en Vicky Cristina Barcelona. De hecho, obtuvo una nominación al Globo de Oro en la categoría de mejor actriz en comedia o musical por dicho papel.

Además, en el reparto también encontramos a Dominic West, conocido mayoritariamente por su interpretación del detective Jimmy McNulty en The Wire, y a Imelda Staunton, ganadora del prestigioso BAFTA británico y otros galardones por El Secreto de Vera Drake.

La maldición de Rookford

El film se sitúa en la posguerra mundial, concretamente en 1921, y tiene como escenario principal un internado situado en Inglaterra. La película no tiende a ser una apología crítica de la devastadora Primera Guerra Mundial, sino un foco de espiritismo y acontecimientos pasados que marcan la trama de la película.

Aun así, el contexto de posguerra es de destacar en el sentido que representa el punto de partida de la iniciación de la protagonista interpretada por Rebecca Hall, Florence Cathcart, en las prácticas espirituales. Otro elemento significativo del film es el rol que juega Cathcart en la trama, y es que es presentada como una de las celebridades inglesas del momento.

La maldición de Rookford

Este elemento choca frontalmente con el papel de la mujer en la sociedad de la época, muy relegado a la vida de hogar y con efímera participación en el resto de ámbitos. Este punto de constructivismo que añade Murphy en la trama es positivo bajo mi punto de vista.

Ateniéndonos al argumento, este es bastante lineal y con pocos saltos en el tiempo. Está centrado en la supuesta aparición del fantasma de un niño en el internado de Rookford, situado en la campiña inglesa. En líneas generales, es una película más del género de thriller, aunque puede ser destacable su buen grado de realismo.

Aun así, el punto de psicología que tendría que caracterizar este tipo de películas es bajo durante la mayor parte del largometraje, ya que prácticamente no se consigue captar al espectador ni jugar con sus sensaciones. Una más para pasar el rato si os gustan estos tipos de géneros.