Cuando innovar se convierte en un trabajo prácticamente imposible se nos presenta la opción de volver la vista atrás y recuperar aquellas técnicas que quedaron en el olvido. The Artist es la prueba de la efectividad de este recurso en el mundo del cine. Y es que a pesar de lo arriesgado del proyecto, sobre todo teniendo en cuenta la delicada situación económica a nivel mundial, ya se ha convertido en una de las mejores películas de este año que nos deja, tal y como afirman crítica y público.
Que hoy en día la gente se deje su dinero en ir a ver un film en blanco y negro ya puede resultar difícil de creer. Pero si además se trata de un película muda, el asunto se vuelve imposible. Se trata de un reto que, al parecer, solamente Michel Hazanavicius podía superar. Ya cuenta con varios premios y nominaciones internacionales, entre los que destacan sus 6 nominaciones a los Globos de Oro 2012 y se presenta como la clara favorita para la próxima gala de los Oscar.
Hay que reconocer que las dificultades no solamente se centran en la recaudación y el éxito posterior. Renovar un género tan olvidado, lanzarse a la aventura sin ningún referente actual, aprender un lenguaje cinematográfico en el que prima lo visual y acabar consiguiendo una obra tan magistral como The Artist es un logro que bien merece ser alabado. Un trabajo cuidado hasta el más mínimo detalle en el que los actores, encabezados por Jean Dujardin (Pequeñas mentiras sin importancia) y Bérénice Bejo, consiguen igualar o incluso superar a las grandes estrellas del cine mudo.
La expresividad en todos sus movimientos y acciones es simplemente impecable. Consiguen enamorar al público de principio a fin y arrancar a los espectadoras una gran sonrisa. También hay que resaltar las excelentes actuaciones de James Cromwell y John Goodman en papeles secundarios pero igual de sorprendentes. Indispensable también el papel del perro del protagonista, que logra crear algunos de los momentos más cómicos de la cinta.
La música, de lo más acertada durante toda la película, supone un punto clave en cada una de las escenas, siendo capaz de sustituir con gran maestría a la palabra. Emotiva, cautivadora y única. The Artist se convierte en un homenaje al cine mudo, a todos esos actores que cayeron estrepitosamente del estrellato a la ruina y a esas nuevas figuras que fueron transformando el cine hasta llegar a lo que conocemos actualmente. Señor@s, esto es cine en estado puro.
Ya el rodar en blanco y negro hoy en día me parece algo de buscar el protagonismo, rodar una peli así me precía ya harto pretencioso, pero tras leer varias críticas creo que iré a verla, con reservas, pero iremos ahí, pregunta, ¿hay cartelitos explicando la trama como en el cine mudho clásico?
Me alegro de que te hayas decidido a verla! Y ya va bien que vayas con reservas, sería una lástima que por esperar demasiado te acabara decepcionando.
Sí que aparecen carteles de lo que dicen, pero pocos. Solamente cuando es totalmente necesario, con las imágenes se entiende todo a la perfección 🙂
Ya nos contarás qué te ha parecido.
Bueno, sin prisa, que mientras no acaben las navidades lo único que veo en el cine son pelis de dibujos, que es lo que toca, es curioso, hubo una época en la que apenas iba al cine, hasta que fui padre por primera vez, el ir con las crias me hizo volver a apreciar lo diferente que es ver una peli en una sala de cine, con pantallón y sonido en condiciones, que en la pantalla del ordenador.
Saludos.
Pues ya la he visto, me ha gustado, mi duda sobre ella no radicaba en su calidad o no, si no en que si era realmente necesario rodarla en blanco y negro y muda.
Hacerlo así era arriesgado claro, pero también te daba una publicidad gratuita importante, puede que esta cinta, con voz y sonido y color no hubiera pasado de ser una más, con escasa repercusión.
Calidad tiene, asombrado me ha dejado Goodman, y sí, aunque tenía dudas creo que rodarla así es acertado, y lo comprendí al ver la escena justo después de que el prota descubriera el cine sonoro, esa pesadilla con esos juegos de sonidos, realmente sólo esa escena, lo que trasnmite, justifica todo, pero vamos, que creo que está un pelín sobrevalorada, saludos.