En las últimas ediciones de los Premios Oscar, hay bastante variedad de nacionalidades que optan al galardón en la categoría de Mejor película de habla no inglesa. En el 2010 la danesa Un mundo mejor se llevó el premio de la Academia dando una sorpresa, así que no es de extrañar que Dinamarca apunte alto en cuanto a cine de nivel se refiere. Este año el país repite nominación con el drama de época Un asunto real, que aborda la historia verídica del affaire que mantuvo la Reina Carolina con el médico del jovencísimo Rey Christian VII.
No me considero un amante de los dramas de época, es más, me parecen soporíferos en la mayoría de los casos. Por desgracia, este no es una excepción. El director Nikolaj Arcel nos presenta un film grueso y de 137 minutos, algo infumable para alguien que no sea amigo del género. En ocasiones tenía esa sensación de incomodidad, comprobando que el contenido era a veces repetitivo y aburrido sobretodo en el tramo medio de la película. Ahora bien, después de decir las cosas que para mí son malas de la película, toca decir también cosas que me han gustado. Empezamos.
El vestuario, maquillaje y ambiente de la película son de sobresaliente. La historia posee encanto, un gancho especial al conocer que se trata de una historia real. Aquellos tiempos no eran fáciles en Dinamarca, que se quedaba atrás en evolución respecto a los demás vecinos europeos. Eso es algo que Nikolaj Arcel se empeña mucho en mostrar. El pueblo pasaba calamidades económicas, y además el rey era el punto de mira y objeto de burla de los aldeanos. Decisiones difíciles, tiempos complicados, infidelidades y tristeza son solo unas pocas de las muchas desgracias que acompañan este drama.
El reparto es definitivamente lo que más me ha sorprendido de Un asunto real. Mads Mikkelsen como Johann Struensee está espléndido. Yo ya conocía a este actor danés por películas como Casino Royale o El rey Arturo, y lo cierto es que es un profesional que sabe adaptarse a cualquier tipo de género, demostrándolo en Un asunto real. Le acompaña la bellísima actriz sueca Alicia Vikander, que cuaja un buen papel como la reina Carolina. Desde luego si tuviera que elegir algo de la película, me quedo con el reparto.
¿Es una buena película? No lo dudo, pero no es para gente que vaya al cine por mero entretenimiento. Quien ame títulos dramáticos de época como Orgullo y Prejuicio o Jane Eyre, por ejemplo, esta es la elección en taquilla para estos días.


