Por Alba Jiménez

La película de Rémi Bezançon nos narra, desde una perspectiva nada usual y sin tapujos, el cambio que supone para una pareja la espera y la llegada de un nuevo miembro, convirtiendo la pareja en familia y alterando absolutamente todo: las emociones, el ritmo de vida, las relaciones, etc.

Con una soberbia naturalidad, somos partícipes de un retrato intimista mezcla de comedia con toques del más puro de los realismos donde los padres actuales se verán reflejados.

Los actores, impecables, nos guían por un recorrido donde el pánico y alegría van de la mano, en medio de una sociedad que no acepta las quejas de unos padres primerizos que buscan un equilibro entre su antigua vida en pareja y la nueva llena de
preocupaciones. 

En conclusión: Si buscas pasar un buen rato, divertirte con una comedia con sustancia y que además tenga tintes agridulces, esta es una muy buena elección. Si por el contrario, buscas que Katherine Heighl (27 vestidos) encuentre al amor de su vida en una cena de etiqueta mientras alguien toca el saxofón, aparte de equivocarte de película, te estás equivocando de vida.

One Comment

  • Dick Einstein dice:

    Lejos de ver la peli como la típica comedia familiar en la que una feliz vida en pareja se ve trastocada por la llegada de un nuevo miembro, con la de situaciones rocambolescas y disparatadas que ello conlleva (imagen de la película que venden algunos medios tanto escritos como digitales), este artículo me ha hecho bastante más deseable el acercarme al cine alguna tarde para disfrutar de un par de horas de una buena historia. Y a ver si de paso tomo algunos apuntes para cuando me toque a mí vivirla.