¿Es posible introducirse en la mente de un asesino? La vida del exitoso periodista de The New York Times Mike Finkel (Jonah Hill) da un vuelco cuando pierde su trabajo y su reputación se desmorona cual castillo de naipes tras la publicación de un artículo de dudosa veracidad. Pero cuando todo parece perdido para Finkel, una llamada inesperada lo saca del ostracismo y lo catapulta al epicentro de la actualidad.

Al parecer, el presunto parricida Christian Longo (James Franco) suplantó la identidad del periodista hasta ser detenido en México, acusado de dar muerte a su esposa y a sus tres hijos. De esta suplantación germinará una siniestra amistad entre ambos, avalada por la necesidad mutua de redención.

Una historia real

El debutante cineasta británico Rupert Goold es el encargado de comandar Un historia realun thriller psicológico basado en las memorias del verdadero Michael Finker, True Story: Murder, Memoir, Mea Culpaescritas a partir de su relación con Christian Longo. La cinta es un homenaje al periodismo de investigación y su trama cuenta con retazos de El adversario de Emmanuel Carrère y con la voluntad de alcanzar la verdad que motivó la obra maestra de Truman Capote A sangre fría. Tampoco escapa del relato la controvertida relación periodista-asesino, que década tras década ha levantado ampollas siempre que se ha producido. 

Con un desconcertante comienzo en el que tardamos en desenmascarar al verdadero Mike Finkel, la cinta traza dos líneas narrativas que terminan por fundirse en una para relatar al espectador la convexa relación entre un periodista en horas bajas y un supuesto asesino ansioso por contar su verdad.

Una historia real

Jonah Hill se pone en esta ocasión las gafas de intelectual para protagonizar una cinta en la que se aleja de sus roles más cómicos y adoptar así un tono enteramente dramático. Y lo consigue. James Franco, ya distanciado de su imagen de ídolo adolescente, es el encargado de encarnar al presunto asesino parricida y aunque no deslumbra en su interpretación, logra sembrar la duda razonable sobre la implicación de su personaje en el espeluznante suceso. El cartel lo cierra una Felicity Jones en ascensión que es en Una historia real una secundaria de lujo que espera paciente su entrada en escena para comerse la pantalla en cuanto se le brinda la ocasión.

Si bien no nos encontramos ante una obra maestra, el filme que cuenta con Brad Pitt en el sillón de producción, tiene el mérito de conseguir mantener el suspense aun cuando todas las cartas están descubiertas sobre la mesa. Y esto no es tarea baladí. ¿Es posible introducirse en la mente de un asesino?