Bueno, pues después de ser paseada por platós de televisión de medio mundo, y tener unas promociones un tanto ruidosa desde varios meses atrás, ya está aquí After Earth, la película que protagonizan Will Smith y su hijo Jaden, y que dirige M. Night. En este caso el tan solicitado actor cobra mucho más protagonista que el director de origen indio, cuyo nombre ni siquiera aparece en algunos de los carteles del film.
Lo cierto es que nunca he conseguido pillar el punto al cine de Shyamalan, pues hay películas suyas que me han resultado pasables, como El Bosque o El sexto sentido, y otras bastante malas a mi parecer como La joven del agua o Señales. After Earth no tiene nada que identifique a la película con el director, no se parece ni tiene nada común que destacar con las demás. Sospecho, como la mayoría del personal, que Shyamalan de hecho, es el que menos pinta en este tinglado, y lo digo porque es una película hecha expresamente para que Will y Jaden se luzcan.
After Earth no es para nada una película memorable, pero vamos, ni siquiera se encuentra entre las que yo destacaría un poco en lo que va de año. Para empezar se nota mucho lo que he dicho antes, una cinta puramente publicitaria para que Jaden se abra paso en la industria, y eso no me va demasiado. Tampoco la historia es buena… el guión parece sacado del nivel de un videojuego. Aunque avance una época futurista, todo es un poco sintético y poco creíble. Para ser una superproducción tiene fallos que saltan a la vista y hacen que uno se quede con cara de ¿por qué pasa esto?. Puede que nos deje algún momento entretenido, pero en general After Earth es tediosa y previsible a los pocos minutos de comenzar.
El reparto como viene siendo obvio se centra en Will Smith y Jaden Smith. Hay un momento de la película en la que Will empieza a desaparecer para ceder la atención de la cámara a Jaden, y así. En ese momento, y tras ver al actor de El príncipe de Bel-Air en un papel que no se cuenta entre los mejores de su carrera, la carga de After Earth pasa a los hombros del joven Jaden, que no es capaz de soportarlo. Cuesta admitirlo, pero no se salvan ni los pequeños golpes de humor de los que tiran de cuando en cuando.
En resumidas cuentas, este verano la cartelera nos depara muchos estrenos mucho más suculentos en muchos géneros, y After Earth se queda fuera definitivamente de las recomendables. Sus 100 minutos se hacen eternos.


