Simon West (Inglaterra, 1961) intenta volver a los años noventa con sus últimos films como director. Contrarreloj es un claro ejemplo de esta afirmación.
La historia, un hombre que se perdió en el camino, vuelve a ser un padre honrado y justo gracias a su hija secuestrada. Los guiños a los años noventa y a sus películas están presentes en este relato del director de Con Air (también protagonizada por Nicolas Cage). Aquellos espectadores que disfruten con la relación padre irresponsable – hija secuestra, el mejor amigo del protagonista se acaba convirtiendo en el villano loco, las carreras de coches con finales incendiarios, o los agujeros de guión resueltos forzosamente, esta es su película.
Por otro lado, los actores no destacan por su interpretación y hay que hacer hincapié en la nefasta actuación del protagonista. El sobrino maldito de Hollywood se ha forjado un papel del que solo pudo liberarse en la oscarizada Leaving Las Vegas. Parece que Nicolas Cage haya aceptado trabajar en el film con la intención de ejercitar musculatura para la rumoreada Los Mercenarios. Esperemos que en sus próximos trabajos esté presente el alcohol puesto que este actor solo funciona si media la bebida.
Lo mejor: Los momentos de humor involuntarios
Lo peor: El final

