Need for Speed

La adaptación del famoso videojuego, Need for Speed, ha llegado a nuestras pantallas el viernes 4 de abril de la mano del director Scott Waugh conocido por su anterior película Acto de valor. El encargado de dar vida al protagonista es Aaron PaulBreaking Bad-. Cuenta la historia de un mecánico que participa en carreras clandestinas, Tobey Marshall, que para salvar su taller acepta asociarse con un ex piloto, Dion Brewster, pero todo se tuerce y acaba en la cárcel por un asesinato que no ha cometido.

Una vez sale de prisión busca vengarse por la muerte de su mejor amigo y así es como vuelve al mundo de las carreras ilegales, pues la única manera de vencer a Dino es enfrentarse a él en la De Leon, una carrera muy arriesgada, y salir airoso de la misma. A pesar de que intenta convertirse en una saga y competir con la ya conocida Fast & Furious, no ofrece nada nuevo.

Need for Speed

Si no eres amante de las carreras de coches incluso puedes llegar a aburrirte en algunas de las secuencias, normalmente predecibles. Además no han sabido darle un montaje ágil ni sorprendente. El espectador sabe qué va a ocurrir. Aunque sí que es verdad que entretiene, quizá no es tanto como esperaban. Si algo se salva son las interpretaciones del protagonista Aaron Paul, que sabe conectar con el público, o la actriz Imogen Poots, una sorpresa.

El problema es que el guión de Need for Speed no deja que exploten todo su potencial, y lo mismo ocurre con los personajes secundarios. No nos trae nada nuevo, pero no está mal para pasar un rato. Si al final tuviese la oportunidad de una segunda entrega podría mejorar y acabar volviéndose un fenómeno, de momento habrá que esperar a ver cómo le va en las grandes salas.