Río 2

2014 será el año de Brasil. Con un Mundial de fútbol a la vuelta de la esquina y unos Juegos Olímpicos en el horizonte, la nación carioca será a buen seguro una fiesta a la que los estudios Blue Sky no han querido faltar. Blu, Perla y sus amigos vuelven a la gran pantalla con una nueva aventura, esta vez al corazón de Sudamérica. El colosal Amazonas será testigo de la ardua búsqueda de esta especie en extinción por encontrar a su familia perdida entre la inmensidad de la selva tropical.

Con un estruendoso comienzo rebosante de música y color, volvemos de nuevo a Río de Janeiro, en esta ocasión dando la bienvenida al año nuevo a ritmo de samba y alegría. Pero esta amalgama cromática y musical pronto da paso a un tanto descafeinado periplo por los lugares más emblemáticos de Brasil con destino la jungla amazónica. Tras esta postal brasileira, la cinta de animación comienza a desinflarse.

Río 2

Los delirios shakespearianos de un villano y viejo conocido o su infatigable persecución de nuestro héroe azul no serán suficientes para librarnos de la creciente sensación de que la trama carece de historia. La intriga se desvanece fotograma a fotograma, en parte porque los antagonistas llamados a traer el caos al film no logran perturbar apenas la calma de nuestros protagonistas.

Lo único restante es contentarnos con la riqueza visual y con algunas notas de humor recurrente difuminadas en el film. Con todo, Río 2 contiene un mensaje esperanzador sobre la indiscriminada tala furtiva del bosque amazónico: aún estamos a tiempo de evitar la desaparición de uno de los pulmones de la tierra y paraíso natural de la biodiversidad tropical.

Río 2 es por tanto la secuela desnatada de una vibrante aventura que comenzó con un papagayo azul extraviado en un pequeño pueblo de Montana. No obstante, los incondicionales de Blu no deberán perderse esta nueva entrega aunque sólo sea por ver a este simpático papagayo convertido en un responsable padre de familia.