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Por Luis Bravo. Primera película como director y guionista de la estrella televisiva Josh Radnor (Cómo conocí a vuestra madre), Happythankyoumoreplease entrelaza tres historias que transcurren en la ciudad de Nueva York y que tienen en común la búsqueda de la felicidad de sus personajes, aunque eso signifique dolor y pérdida: Sam Wexler (Radnor) es un escritor a punto de llegar a la treintena que busca publicar su última novela.

En su camino a una reunión de trabajo, encuentra en el metro a Rasheem (Michael Algieri), un niño abandonado que no duda en seguirle a todas partes. Además, Sam se fija en Mississippi (Kate Mara), una camarera aspirante a cantante, a la que propone un curioso trato. Por otro lado, su mejor amiga, Annie (Malin Akerman), desconfía de Sam 2 (para distinguirle de Wexler), un compañero de trabajo que quiere salir con ella a toda costa, debido a sus pésimas experiencias con los hombres. Finalmente,  Mary Catherine (Marna Kohn) debe elegir entre continuar con su vida en la City o seguir a su novio Ira (Peter Scanavino) a Los Angeles por motivos de trabajo.

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Happythankyoumoreplease es una película amable, una comedia amarga al estilo del cine indie USA actual que inició Juno hace ya más de un lustro. En la senda de la serie que lanzó a Radnor a la fama, la película se apoya en el storytelling como recurso para mostrar un mosaico de historias de “casi treintañeros” cuyos futuros distan mucho de estar claros. Destaca la interpretación de Malin Akerman, que sorprende por la credibilidad de su inseguridad emocional, la autenticidad que desprende su amistad con Sam y, apoyada en su look completamente calva, su alejamiento del papel de actriz guapa y frívola en el que parecía encasillarse dentro del cine mainstream USA.

En cuanto a Radnor, considerado por algunos como el “nuevo Woody Allen” (en la película se alude a éste sin mencionarlo), se ha escrito un papel a sí mismo que le sienta como un guante: lejos del excesivo edulcoramiento e histrionismo de Ted Mosby (Cómo conocí a vuestra madre), Sam Wexler es un tipo imperfecto, inseguro, capaz incluso de hacer daño, que basa sus acciones en la mejor de las intenciones, que muestra, en definitiva, una realidad que parece preocuparle: tener casi treinta años y estar muy lejos de ser una persona completamente formada. Es en esa realidad en la que el espectador se sumerge y con la que se identifica.